Cómo se calcula
Simulamos las dos vías mes a mes. Quien compra desembolsa entrada y gastos, paga cuota, IBI, comunidad y mantenimiento, y acumula patrimonio en forma de vivienda. Quien alquila invierte desde el primer día ese desembolso que se ha ahorrado.
Cada mes, quien esté gastando menos invierte la diferencia. Al principio suele ser el inquilino; en los últimos años de hipoteca, a menudo se invierte la relación. Sin esta simetría la comparación estaría amañada.
Dos advertencias. La primera: el resultado es extremadamente sensible a la revalorización de la vivienda y a la rentabilidad de la inversión, y ambas son suposiciones tuyas, no datos. Cambia un punto cualquiera de las dos y el veredicto puede darse la vuelta. La segunda: aquí solo hay dinero. Comprar da estabilidad y no depender de un casero; alquilar da movilidad. Eso no aparece en ningún gráfico.