Cómo se calcula
La depreciación se aplica de forma compuesta sobre el valor que le queda al coche cada año, no sobre el precio de compra. Por eso pierde mucho al principio y cada vez menos: un coche de diez años ya no tiene mucho más que perder.
El coste de oportunidad solo aparece si pagas al contado: es lo que ese dinero habría rendido invertido. Se calcula sobre el valor medio del vehículo durante el periodo, no sobre el precio inicial, porque a medida que el coche pierde valor también se reduce el capital que tienes inmovilizado en él.
No incluimos multas, peajes, lavados ni el neumático que revienta el día menos pensado. Tampoco el valor de la comodidad, que es real y no se mide en euros.